Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
Dinámica y viva, la lengua cambia en el tiempo. Los hablantes la moldean según sus necesidades.
La lengua está viva. No solo esa que parece un pez y permanece mojada y sola en su ajustada pecera que es la boca, sino esa otra, la española, que también pasa gran parte del tiempo en la boca jugando con ese pez.
Viva y cambiante. No hablamos ni escribimos hoy como hablaban los antepasados y, por supuesto, no hablaremos ni escribiremos como los habitantes de siglos posteriores... si llega a haberlos.
En estas niñeces pasé algún tiempo aprendiendo a leer y escrebir. Llegó (por no enfadar) el de unas Carnestolendas, y, trazando el maestro de que se holgasen sus muchachos, ordenó que hubiese rey de gallos. Echamos suertes entre doce señalados por él, y cúpome a mí. Avisé a mis padres que me buscasen galas.
Estas líneas suenan raras. Son de la novela...